Dos de ellos decidieron documentar y exagerar las hazañas realizadas esa noche, pero el par de huevones nunca terminaron y su historia quedó en el olvido...
El día de hoy el Pelón revela lo acontesido en la casa del Tepa y el suceso mas bizarro de todos...
Después de mirarle las trufas a la susodicha mujer y de olvidarnos un rato de lo ocurrido en el Azul, nos dirigimos al Style donde nos esperaba la chica del Vic. Al entrar fue como si mil angeles se hubieran posado frente a nosotros cantando hermosas melodías... Ok ok estoy exagerando, pero que buenas estaban las viejas de ahí jaja.Pero en ese momento mis problemas psicológicos entraron en acción y debido al exceso de gente mi claustrofobia atacó. Intenté solucionarlo con un poco de alcohol, pero ni mi fiel amigo pudo ayudarme esta vez, así que después de dar un par de vueltas entre la muchedumbre (Remedio infalible contra la claustrofobia) decidimos dirigirnos a nuestro siguiente destino... EL DEPA DEL AMIGO DESCONOCIDO DEL VIC.
Al llegar al departamento (Luego de dar dos vueltas mas por Guadalajara) nos servimos unos tragos y ya que no conocíamos a nadie nos fuimos a la parte de afuera. Y ahí mis queridos amigos y amigas, sucedio lo que nunca se ha visto, y posiblemente nunca se verá otra vez....
El Arturo abrió su boca y pronunció lo siguiente: "No mames ya me estoy mareando". Jajaja, al chico proveniente de Irapuato le había pegado el aire y por primera vez el alcohol se empezó a apoderar de el. Momentos después subimos al Tepamovil y nos dirigimos a la Tepacueva.
Los arribados fueron un Arturo casi dormido y otros tres ociosos sin saber que hacer. La velada parecía estar terminando, pero solo hizo falta un telefonazo y un alma fresca se nos unió a nuestra travesía. En unos cuantos minutos, el buen Ricky había llegado en su fiel bocho y decidimos ir por proviciones, y que mejor lugar que el santuario del pisto... La Penca.
Habiendonos avastesido regresamos a casa del Tepa y después de casi una botella de vodka, el Ricky emprendió la retirada y quedando así solo nuestros cuatro aventureros. El Arturo que se encontraba ya mas dormido que nada, se entregó a brazos de Morfeo y se fue a su cama (Putito juar juar).
El Tepa, el Vic y su humilde servidor nos estabamos resignando a irnos a dormir, pero la diosa del destino intervino nuevamente y Ginger, la perra del Tepa, llegó para cerrar con broche de oro esta gran aventura. El Tepa me sugirió que me dejara corretear por Ginger y yo muy obediente lo hice.
Creo que eso fue uno de los peores errores de mi vida...
Al momento de detenerme solo pude sentir como dos patas se aferraban a mi pierna y vi con horror a la perra del Tepa moviendo su pelvis ritmicamente. Y como era de esperarse, mis buenos y considerados amigos sacaron sus celulares para preservar ese lindo momento para siempre. Pero por fortuna y gracias al gran Odín, la risa del Tepa y el Vic era tal que no pudieron presionar el botón de grabar y yo me salvé de ser la estrella de YouTube (otra vez).
Y así fue como otra vez, nos quedamos sin nada que hacer. No se si fue por la hora que era (5 a.m.) o por el tremendo ocio que teniamos que alguno de los tres (No recuerdo cual) puso cara de perturbado y exclamó: ¡¡VAMOS A VOLAR EL HELICOPTERO!! (Refiriendose al helicoptero de juguete que tenía el Tepa). Así que despertamos al Arturo y salimos a la calle.
Emocionados y con cara de ilusión pusimos el helicoptero en el piso y lo encendimos. Grande fue nuestra decepción al ver que el puto juguetito solo se levanto 10 cm del suelo y comenzó a dar vueltas a lo loco. Hicimos unos cuantos intentos mas, pero el resultado siempre fue el mismo. Resignados y tristes regresamos al departamento y por fin nos fuimos a dormir.
Y así fue como esta gran aventura llegó a su fin. Una aventura que quedará en la mente
de estos 4 temerarios que enfrentaron grandes peligros y grandes hazañas ... Y TODO POR UNAS CHELAS.
FIN